media practices and cultural producers

Abril 29, 2008

Todo está en marcha para la realización de nuestro workshop sobre prácticas con los medios y productores culturales que hemos organizado junto con la red de antropología de los media de la EASA. Espero que sea una buena ocasión para debatir sobre la producción cultural en el contexto de los “nuevos medios” o dicho de otra manera, como se insertan las producciones “caseras” en el circuito de la cultura dominado hasta ahora por las indústrias culturales… o dicho de otra manera, cómo la popularización y extensión de las tecnologías digitales reconfiguran el paisaje mediático y como definimos, si es posible, la figura de un nuevo “productor cultural”. En fin, por ahí va la cosa.

Lo bueno es que tendremos ocasión de conocer de primera mano el trabajo de Nick Couldry sobre audiencias y prácticas mediáticas (ver su artículo fundacional), la reflexión de Don Slater sobre medios digitales y sobre su extenso trabajo de campo etnográfico sobre diversos temas relacionados con Internet y la cultura de consumo, la perspectiva de Liz Bird sobre la construcción de las audiencias y las prácticas mediadas, y el trabajo etnográfico sobre productores culturales de Dorle Drackle (ver su artículo sobre media, teoria y etnografia). Además, está previsto que vengan investigadores que están trabajando estos temas,  ya sea en sus tesis doctorales, equipos de investigación o investigadores seniors que nos pueden aportar  su experiencia en estos temas.

No será un evento multitudinario, ni tipo “congreso”, sino pensamos más bien en un taller reducido donde tengamos tiempo de debatir y de establecer conexiones. Por tanto, si a alguien le interesa, que se apunte! Hay tiempo para enviar abstracts hasta el 17 de Mayo.

La foto es de Patadeperro


Josomid i jo

Abril 23, 2008

Gràcies, Josomid pel teu comentari sobre les identitats juganeres. Crec que les preguntes que em fas mereixen un post com a resposta, a més, t’ho vaig prometre. El que volia plantejar era precisament que identitat, subjecte i cos són elements que, en el nostre sentit comú, constitueixen la persona. En aquest sentit i com expresses tu mateix, ets una identitat a la xarxa i ets també un cos físic, que vaig tenir el plaer de conèixer quan et vaig visitar a l’exposició, el que no tinc tan clar és que siguis un subjecte. La teva subjectivitat, sospito, és una subjectivitat col·lectiva i distribuïda, potser ets com un Pinoxo que busca la seva fada padrina.

El que em resulta curiós és que en la meva proto-classificació sobre els jocs de la identitat, participes en tots ells. T’amagues darrera d’una màscara fent-te passar per un maniquí anònim, sense rostre. Simules un personatge en un metavers que has imaginat com a “real” -sense comptar amb el teu doble a Second Life- i jugues a expandir i espectacularitzar la teva identitat en diferents plataformes i xarxes socials a Internet. En aquest sentit, penso que estàs complint amb els teus objectius, ja que jugar amb la identitat és una forma pràctica de reflexionar sobre qui som i com ens construïm i ens construeixen en la xarxa i en la nostra vida quotidiana, ja que recorda que vaig intentar mantenir que Internet no és un món a part, sinó una part d’aquest món i de la nostra experiència i per tant, de la vida quotidiana de molta gent.  Qui som jo? A mi també m’agradaria saber-ho! Però pel camí… fem bona parella, eh?! :-)


juegos de identidad en la red

Abril 20, 2008

El dia 21 estaré en Palma de Mallorca para compartir ideas y experiencias sobre los juegos de identidad en la red en el marco de la exposición Identitat digital. Me acompañará Bel Llodrà y trataremos de reflexionar sobre como se juega la relación entre identidad, subjetividad y cuerpo en lo que antaño se llamaba “el ciberespacio”, ya que la propuesta es abordar el tema a partir de tomar en su conjunto las distintas tecnologías de interacción social en la red, especialmente las que permiten la interacción abierta entre usuarios. En concreto, baso mi presentación en tres momentos clave de mis investigaciones sobre el tema: un estudio sobre identidad y género en chats, realizada en el año 2002; un estudio sobre relaciones interpersonales en sitos de citas y amistad, realizado en el año 2003; y mi actual interés en explorar la representación del cuerpo en Internet, concretamente en los perfiles de presentación de blogs y redes sociales y en el para mi apasionante mundo del Fotolog. Los primeros planteamientos de la propuesta de estudiar los juegos de identidad en relación con el cuerpo pueden rastrearse en la presentación que esbozamos con Edgar y Adolfo para la AOIR en Vancouver. Una mirada desde una perspectiva histórica sobre la evolución de los juegos de identidad en la red señala tres modalidades básicas: el juego a partir de la ocultación (anonimato y máscara), el juego a partir de la simulación (creación de personajes en universos de ficción) y el juego a partir de la espectacularización o la exhibición y expansión performativa de la propia identidad. Como todos los modelos que se construyen, esta tipología es “ideal”, espero que sirva para ordenar la experiencia juguetona.


yo digital: ¿moderno o postmoderno?

Abril 8, 2008

A vueltas con la identidad digital, parece que no hay más estudio que el de Turkle sobre el tema, y sin embargo, cuando ella escribió su “Life on screen” la experiencia de el “yo digital” todavía era una aventura exótica, una rareza, que permitía por fin, poner sobre la mesa la experiencia del “yo postmoderno” fragmentado, ubicuo, múltiple y saturado. La cuestión era antes la separación entre el “yo digital” enmascarado tras un “nick” y el “yo físico” sujeto a las convenciones sociales, y los peligros de falsedad y engaño, incluso de patologías que podía conllevar. Ahora el dilema parece ser la sobre-exposición del “yo físico” en el “yo digital” y los peligros de ser trazados y reconocidos en la red, en la publicitación ingenua de nuestra vida íntima. Tíscar apunta un artículo de La Vanguardia de Eva Dominguez en el cual plantea la “trampa” en la que hemos caído al poner en juego nuestra identidad personal y pública en la red.  Cita también el blog “Yo digital“, una entrada que plantea formas de representación de la identidad a partir de las redes de interconexiones que programas como TouchGarph son capaces de trazar a partir de un tag -que pongamos por el caso, es un nombre-, pero sigue ingénuamente con la idea de un yo=un nombre=una identidad para afirmar que “mi yo digital es la suma de mi graph y mi memoria”. El “yo moderno” sigue viviendo en la era digital…


legitimidad en el cine etnográfico

Abril 4, 2008

Sigo pensando en la utilidad de analizar el cine etnográfico en su amplio espectro, es decir considerar bajo una misma perspectiva y metodología analítica el cine cuya propuesta es producir conocimiento sobre las sociedades y las culturas humanas, tanto si se encuadra dentro del género documental, como si se trata de una filmación para la investigación antropológica o una auto-producción “nativa” sobre la propia cultura. Considerarlos por igual como “objetos de conocimiento” que organizan un relato sobre el mundo, y a los cuáles podemos preguntar sobre que tipo de discurso articulan sobre las relaciones con la alteridad y la identidad cultural, y que proposiciones sostienen sobre lo que significa ser humano. En definitiva, se trata de preguntarse sobre como utilizamos la imagen audiovisual para construir conocimiento sobre nuestro mundo y lo que somos, cómo se articulan saber y poder en la producción y consumo de estos productos y cuáles son sus fuentes de legitimidad social, cómo “autorizamos” y les damos un valor de conocimiento válido, “legítimo”, o cómo lo cuestionamos y que argumentos y prácticas utilizamos para “desautorizarlo”.

Si bien es cierto que sostengo que el modelo de análisis ha de ser el mismo, eso no implica que todos los procesos de producción, distribución y consumo de imágenes sigan los mismos patrones o que todas las imágenes sean iguales, o que el proceso de construcción de este tipo de objetos de conocimiento sea homogéneo y sus criterios de valoración, constantes. Cuando el objeto de conocimiento reclama poseer información antropológica, reclama también que se lo valore y legitime en función de criterios antropológicos específicos. Cómo se establecen esos criterios, cómo se consensúan en la comunidad científica es una proceso de “normalización” disciplinaria. Cuestión fundamental si se quiere “normalizar” el uso de la cámara y la producción audiovisual como parte de la práctica antropológica, al igual que está plenamente aceptado que el antropólogo anote sus datos en su cuaderno de campo y escriba monografías.

Karl Heider estableció un cánon de normalización formal, una forma reconocible del cine etnográfico científico basada en el mantenimiento de la unidad espacio-temporal y la práctica ausencia de montaje, además de una jerarquía conceptual: “el cine es el medio, la etnografía, la meta”. Este “corsé” formal impedía la experimentación con el material fílmico. Jack Rollwagen, sin embargo, hizo énfasis en el proceso, liberando la forma del producto. Lo que importaba era que el proceso de producción fílmico estuviera informado por un proceso de investigación etnográfico y fundamentado en una mirada procedente de la teoría antropológica. Este giro supone una apertura a una experimentación “legitima” en la construcción de objetos antropológicos audiovisuales y una hibridación entre la práctica etnográfica y la práctica cinematográfica, es decir, y para lo que ahora nos interesa, una transformación en la forma de llevar a cabo y presentar una etnografía. Al alejarse de los cánones de veracidad y realismo que impone el “corsé” formal, el antropólogo ya no tiene en principio, que justificarse ante su comunidad ni debe renegar de la pretensión de “hacer ciencia” para acogerse a la libertad de la producción “artística” a la hora de tomar una cámara y un programa de edición. Sin embargo, pretende que su “objeto” sea también comprendido y valorado más allá de su comunidad, a la que debe explicaciones. En parte, porque también se siente comprometido y en deuda con la comunidad que le ha cedido el rostro, y en parte, porque pretende que su objeto de conocimiento sea “universal”; apto para todos los públicos. Y además, que sea un objeto autónomo que “hable por sí mismo”, sin que tenga que arroparse con un acompañamiento oral o con un texto escrito. Entran en juego entonces, otros criterios de valoración y otras fuentes de legitimidad que no tenía previstas. Al lanzar el objeto al uso público, éste pasa a ser un objeto común, que puede ser apropiado o rechazado de formas muy diversas, dependiendo de las relaciones de conocimiento que sea capaz de movilizar, que tienen que ver en gran parte, conjeturo, con procesos de identificación y de “gusto”, que es la forma “natural” de apropiarse de los objetos audiovisuales en nuestras sociedades. Pero, ¡ojo! el problema a cerca de la legitimidad que alcance del producto antropológico audiovisual no es sólo una cuestión de gusto -el objeto puede gustar o no gustar-, sino una cuestión de cómo se interprete su autoridad. Es solo un apunte.


Relato, discurso o teoría

Marzo 29, 2008

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Los dias 2, 3 y 4 de abril el CIDOB organiza un taller sobre el medio audiovisual como herramienta de investigación social en el cual se introducen diversos temas metodológicos junto con el pase de tres filmaciones sobre distintas realidades en Venezuela. El primer día Jordi Grau nos hablará de la filmación como diario de campo antropológico y veremos el documental de Roger Canals. El segundo día me toca hablar a mi, y en principio, se trata de reflexionar sobre el “texto audiovisual”, sobre la autoría del producto y sobre qué tipo de producto es el que se construye en la interacción entre el antrpólogo, la cámara, el campo y los sujetos que participan en la investigación. Luego veremos el documental de Adriana Vila sobre dos conflictos de identidad que se interrelacionan entre si, que comparten un mismo territorio, el Estado Anzoátegui: Barcelona y los Kariñas y que en la actualidad se edifican sobre un proceso de reconstrucción nacional de carácter político-social. El tercer día estará Gemma Orobitg, que nos hablará sobre escenarios y juegos de representación y podremos ver sus filmaciones sobre los pumé. Adriana, que es una de las organizadoras, nos comentó que quería que habláramos de esas cosas. Y a mí me toco lo del “Relato, discurso o teoría” con la idea de cuestionar “qué es lo que se construye”… es decir, al filmar y editar una producción audiovisual de nuestro trabajo de campo, ¿qué estamos haciendo? ¿Cuál es el resultado? Los temas que hay que tratar pues, están relacionados con la autoría del producto final y la participación de las personas en el producto y en el proceso de investigación, pero también con la audiencia a quien se dirige y los objetivos que persigue la edición de nuestro material fílmico. A parte de los problemas de cómo calificarlo (¿documental? ¿cine etnográfico? ¿etnografía visual?).

La foto está tomada de mi trabajo de campo, se ve un poco borrosa pero plantea la cuestión de la identidad de las personas que filmamos y el reconocimiento público de su imagen. Una cuestión ética que la etnografía escrita puede eludir más fácilmente mediante el anonimato de un pseudónimo. Partir de la propia experiencia en la teorización es también realizar un discurso y presentar un relato. No veo que haya contradicción en ello.  Son distintas capas de la escritura y la lectura etnográfica. La disyuntiva que se plantea sirve también para el texto “textual”; la descripción del pescadero, sea visual o textual, es a la vez un relato, un discurso y una teorización sobre el mercado. Esa es una de las cosas buenas que tiene pensar la imagen etnográfica, te hace volver a replantear cuestiones que tienen que ver con la práctica etnográfica, en general.


El cuerpo en Internet

Marzo 26, 2008

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Hoy miércoles a las 19 horas me toca dar una conferència en el CSIC sobre el cuerpo en Internet dentro del cicle III Converses al Raval TAL COM SOM, TAL COM ÉREM en la Sala d’Actes de la Residència d’Investigadors de la calle Hospital, 64 (www.residencia-investigadors.es). El objetivo es hacer un poco de repaso de las ideas sobre la corporalidad en la red, empezando por la “descorporalización” de las primeras interacciones textuales en la red para pasar al uso de las imágenes corporales para la presentación de la identidad online y las nuevas formas de interacción social a través de la exhibición e intercambio de imágenes.  Esta mirada tan general sobre la representación del cuerpo en Internet y su vinculación con la actuación de la identidad es una primera aproximación a la investigación que estamos realizando sobre la presentación del cuerpo en Internet como espacio público y el papel de las imágenes en la mediación de la experiencia subjetiva de la percepción de la corporalidad y en la construcción de sociabilidad en la red.

( Fotograma de la película Memento)


participacion y cultura digital

Marzo 17, 2008

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Antes de tomarme un respiro, anotar en el blog centro de recursos en contrado. Es el Media Research Hube, del SSRC, sobre participación y esfera pública. En concreto, hay un libro sobre estructuras de participación en la cultura digital que se puede bajar enterito online y puede ser una buena referencia para los interesados en este tema. Voy a por él!


transformaciones de un icono

Marzo 10, 2008

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El sábado fui a una conferencia de Jordi Moreras sobre la identidad europea y el Islam. Empezó la conferencia aludiendo a una imagen de la Mona Lisa con Chador que ilustraba la portada de una revista de reconocido prestigio para introducir el tema de la crisis de la identidad europea en el año 2005. No he encontrado en Google la referencia exacta, pero sí la imagen de este post, que corresponde a su vez a un post de Jadi , imagen que no se a su vez de dónde sale, pero que en todo caso, en el contexto de este blog sobre derechos humanos y libertad de expresión en Irán, adquiere un significado contrastante con el anterior. Pero lo cierto es que me he puesto a rastrear esta imagen como una detective que desea resolver un enigma y en esa búsqueda he encontrado miles de versiones de la Mona Lisa / la Gioconda. Un dato nimio es que el resultado de la búsqueda sea de unas 54.000 imágenes, no son muchas, pero nos constata lo que ya sabemos: que la Gioconda es más que una imagen, es un icono cultural. Es decir, cualquier escolar sabe reconocer la Gioconda y además, las apropiaciones artísticas, publicitarias y populares de la imagen, juguetonas, subversivas, políticas o comerciales, nos indican que como icono cultural sirve de base para la construcción de nuevos significados a partir de su transformación reconocible. La Mona Lisa extraterrestre, cadàver, con traje de astronauta, fumando María holandesa, con máscara anti-gas, con bigotes, impúdicamente desnuda, como robot escondido tras la máscara…, parodias, chistes, autoretratos y un largo etc. que daría pie al intento de establecer una tipología de prácticas, apropiaciones y contextualizaciones de este icono. Podría proponerse La Gioconda como un estudio de caso de intertextualidad y apropiación de un producto cultural, en el cual parte de la investigación se realizaría a través de Internet. De hecho, ya lo hay! Mona Lisa Images for a Modern Word. El estudio es un divertimento curioso, que puede servir de base para una incursión en el tema. La imagen de la Mona Lisa, nos dice este estudio, tiene el poder de permitir a sus beneficiarios trascender la normalidad acartonada. Me acojo a ella, piadosa y juguetona.


constructivismo social y material

Marzo 3, 2008

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El jueves pasado asistí a un seminario del IN3 sobre construccionismo social (aquí está la presentación en word) en el qual participaban Edgar Gomez, Eduard Aibar y Adolfo Estalella. Edgar presentó el trabajo pionero de Berger y Luckman, La construcción social de la realidad (clikar aquí para descargar pdf). Eduard presentó un ppt muy divertido con los distintos usos e interpretaciones de tal concepto para contrastarlos con la propuesta que se realiza desde los estudios de ciencia, tecnología y sociedad (CTS) y finalmente Adolfo expuso como ejemplo de aplicación el análisis de la “Web 2.0″.

El seminario fue útil en cuanto no entendía yo por qué hay quien se resiste a utilizar la expresión “la construcción social” en el análisis social de las cuestiones mundanas. Edgar nos situó en el escenario y nos recordó el énfasis de Berger y Luckman en el lenguaje como “constructor” de nuestras realidades y de las explicaciones que damos de ellas. Eduard nos decía que si a todo se puede aplicar esta expresión, entonces, no nos explica mucho decir que “algo” ha sido “socialmente construido”, puesto que “todo lo es”. Es más bien un principio epistemológico que una explicación causal. Lo “social” no puede explicar “todo lo demás”. Adolfo nos comentó que el problema era oponer “lo socialmente construido” a lo “naturalmente dado” (clikar aquí para ampliación resumen Adolfo).

El principio de simetría, si lo entendí correctamente, nos propone que debemos buscar una teoría capaz de explicar con la misma caja de herramientas la producción de conocimiento sobre el mundo natural que la producción de conocimiento sobre el mundo social, de manera que explicamos la forma en “como llega a ser” la web 2.0 y las supernovas debería ser muy similar. Es decir, en ambos casos intervienen materiales “sociales” y materiales “físicos”, objetos y relaciones.

Vuelvo a mi querido Bateson, que pone un ejemplo a partir de una obra de Molière en la que en un examen oral se pregunta al doctorando sobre “la causa y razón” de que el opio haga dormir a la gente. El doctorando responde en latín macarrónico que es porque el opio posee “un principio dormitivo” (virtus dormitiva). Según Bateson, el científico se encuentra ante un complejo sistema interactuante, la interacción entre el organismo humano y el opio. Observa un cambio en el sistema (el hombre cae dormido) y le atribuye a una de las partes la causa: el opio ha causado que se duerma. Aunque también podría decirse que la causa está en la “adormitosis” del hombre, en su necesidad de sueño que se expresa en su “respuesta” al opio (Pasos hacia una ecología de la mente, ed. Planeta, 1991:19-20).

Podemos trasponer este ejemplo considerando el sistema tecno-social, entendido como un complejo sistema interactuante entre tecnología y sociedad. Así, solemos explicar los cambios sociales por el “impacto” de las nuevas tecnologías o explicar las innovaciones tecnológicas como una respuesta a las “necesidades” de la sociedad. Bien, para Bateson, ambas explicaciones serían “dormitivas” en el sentido de que hacen adormecer la “facultad crítica” del científico mismo al otorgar propiedades intrínsecas a las partes constitutivas de un sistema previamente definido. Es decir, “tecnología” y “sociedad” no existen independientemente de sus descripciones ni podemos atribuirles propiedades intrínsecas. Además, y en todo caso, ambas “entidades” están hechas de materia y de mente (al decir de Bateson), es decir, deberíamos conceptualizarlas, a la vez, como realidades materiales y realidades socialmente construidas.