Realidad y ficción: Una frontera cultural?

Hay que seguir… y seguiremos este nuevo año con una propuesta de colaboración entre mediacciones y Sala Beckett: teatro y antropología en un ciclo dedicado a la relación entre realidad y ficción en la contemporaneidad.

El dia 22 de Enero, a las 19 horas en la Sala Beckett, dialogaremos con Albert Sánchez-Piñol, quien más sabe de estas cosas; como antropólogo y escritor!

Toda sociedad se edifica sobre determinados imaginarios. El escritor es como el chamán, viaja fuera de su cuerpo, observa otras realidades, otros imaginarios y vuelve para explicarlo. Al introducir la fantasía, la ficción va más lejos que la realidad y puede decir verdades que los discursos de lo que es real esconden. El antropólogo, como el escritor, indaga en los imaginarios que mueven nuestras realidades.

¿La diferencia entre realidad y ficción se da en todas las culturas? ¿Qué aportan la antropología y la literatura a la comprensión crítica del mundo contemporáneo, de la postverdad y de la lucha por el relato, por el control del imaginario?

Albert Sánchez Piñol es antropólogo y escritor. Especializado en estudios de África, hizo trabajo de campo en el Congo, y en el marco de estas experiencias escribió su ensayo Pallassos i monstres (2000) sobre ocho dictadores africanos, y dos de sus primeras novelas, La Pell Freda (2002) y Pandora al Congo (2005), donde explora la relación de Occidente con el otro y la dimensión onírica de los procesos coloniales. Después de iniciarse en el género de las narraciones cortas con Tretze tristos tràngols, escribió Victus (2012), su primera novela en castellano y de género histórico, donde narra la historia de Martí Zuviría como ayudante de Antoni de Villarroel durante la Guerra de Sucesión, que continuará con Vae Victus (2015) por tierras americanas.

+ info:

Realidad y ficción: una frontera cultural?

Ciclo Nada es mentira: jóvenes y ficción en tiempos digitales 

 

 

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extesis – postesis

Me reúno con mi compa Edgar en nuestro Pub habitual. Me reserva una sorpresa triple. Primero, y no por este orden de aparición, me regala un ejemplar de su libro recién publicado a partir de su tesis. Segundo, me muestra  su “capricho deliciosamente absurdo”… su blog tesis-antítesis (y antipasti, añadía yo), su “enchilada” escrita durante el proceso de realización de su doctorado, convertida en un precioso libro. Lo abro al azar… y ahí están los y las “compas” de sus vicisitudes de “tesista” atolondrado (solo a él se le ocurre resbalar y dislocarse un hombro ante la Sirenita…)… 6 años de trabajo y de sueños. Estoy contenta porque me parece una bonita forma de cerrar una etapa y empezar otra como investigador que se ha ganado el puesto por sus propios méritos.

La tercera sorpresa es inmaterial y es el ofrecerme (entre Murphy’s y Murphy’s)  la memoria de estos años de esfuerzo por conseguir tirar adelante un grupo de investigación. No es fácil. Se cometen más errores que aciertos. Pero aunque “ens ha costat Deu i ajuda arribar fins aquí” (Corranda de Manels) mediaccions sigue siendo un colectivo  de gente apasionada por la investigación, de eso no me cabe la menor duda.

Gràcies per la birra, Edgar, i que els bons records ens alimentin els futurs!