humor, cine documental y antropología

Felizmente me comunican los editores Elena Oroz y Gonzalo de Pedro que el jueves 7 de mayo a las 18.15 en la Sala 8 de los cines Princesa de Madrid se presenta nuestro libro La risa oblicua. Tangentes, paralelismos e intersecciones entre el documental y el humor. dentro de Documenta, VI festival internacional de documentales de Madrid. Mi  contribución es un capitulito sobre el cine etnográfico y el humor. En concreto, me pregunto dónde está y cuál es el papel del humor en  las representaciones audiovisuales de encuentro con el otro culturalmente distinto.

El humor en el cine documental de viajes y exploraciones suele aparecer en la yuxtaposición de elementos de contraste entre dos culturas, la del viajero y la del nativo,  creando situaciones cómicas, generalmente, a costa del sujeto representado. Sin embargo, la cuestión es mucho más compleja, ya que el humor puede utilizarse para reforzar los estereotipos y clichés hacia la cultura representada o como mirada crítica hacia el propio marco cultural, y a veces, cumple ambas funciones. La risa es un universal humano, pero de que se ríe la gente, no lo es. Las inversiones, contradicciones y transgresiones, el romper las reglas establecidas mostrando sus arbitrariedades, el cruzar las líneas invisibles de la normalidad que caracterizan el fenómeno humorístico puede tener algunos giros y fórmulas universales, pero a la vez el humor es un fenómeno local que permanece íntimamente vinculado al contexto en su matiz y contenido. La risa y el sentido del humor (un sentido tan social como el sentido común) genera dinámicas de inclusión y exclusión, de identificación y ruptura social que  hace que la risa y el humor sean fenómenos muy significativos para su estudio antropológico. Para el propósito de examinar el humor en el documental etnográfico y de viajes me he centrado, por una parte, en el análisis de los elementos de comicidad inscritos en el documental, y por otra, en cómo estos elementos son recibidos por el público para discernir qué nos hace gracia del encuentro cultural, cuáles son los elementos que destacamos como divertidos o graciosos y por qué.

La verdad es que no es un artículo gracioso, pero me lo he pasado muy bien escribiéndolo y pienso que el cruce entre el humor y la antropología es otra de esas intersecciones fructíferas en las cuales es apasionante perderse. Ciencia y humor, representación y risa, tecnología y risa…. Como dice  Antonio Lafuente “Lo más obvio es que la risa revela la existencia de un mundo común, con ciertos códigos para interpretar las normas y las transgresiones de esas normas. Siempre que hay risa, se están explicitando esos códigos que se comparten.”

Si la risa no es sólo una respuesta biológica y el humor no es solo un recurso retórico para divertir al público, ambos  son una manera de señalar los límites sociales y culturales, reafirmar o  redefinir los marcos de inclusión y exclusión social.  Y si la risa es contagiosa y nos hace cómplices, el humor permite meta-operar sobre las propias reglas o patrones y elaborar una crítica cultural que pueda ser también compartida.

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