lecturas sobre mimesis

Retomando la lectura de Michael Taussig y su ensayo sobre la noción de mímesis a partir de buscar una forma de enlazar distintos tipos de relación entre la persona y sus imágenes.

Siempre me fascinó en ese aspecto, la lectura de Lévi-Bruhl y su noción de “participación mística”: “Para nosotros la semejanza consiste en una relación entre dos objetos de los cuales uno reproduce el otro. Nuestra imagen, lo mismo que nuestra sombra, que es nuestra imagen en el suelo, o el reflejo de nuestra persona en el agua, resulta algo exterior a nuestra persona. La imagen es ciertamente una reduplicación de nosotros mismos y en ese sentido nos afecta muy de cerca. Decimos al mirarla: “soy yo”. Pero sabemos, al mismo tiempo, que experimentamos con ello una semejanza, no una identidad.

Sin embargo, añade: “en la idea que otros pueblos se hacen de la individualidad, ésta no es tan limitada. Las fronteras permanecen indecisas por el hecho de que las pertenencias, las secreciones, excreciones, huellas, restos de alimentos, vestidos, armas, etc. forman parte del individuo y constituyen una “extensión de su personalidad” (…) La semejanza no es simplemente una relación efectuada por el pensamiento. En virtud de una participación íntima, la imagen, lo mismo que la pertenencia, es consustancial al individuo” (Lévi-Brhul 1985: 128-129).

Taussig explora esta misma cuestión bajo el concepto de “mímesis” y conecta las distintas formas de representación en procesos chamanísticos (esculturas, dibujos sanadores) con la cámara fotográfica. Para Taussig, la cámara es una máquina mimética y crea un nuevo sensorium, implica una nueva relación entre sujeto y objeto, y por tanto, una nueva persona. Aboliendo la naturaleza mística y el áurea de los objetos de culto y de las obras de arte, estas máquinas re-emplazan la mística por un nuevo tipo de implicación objetual, como la cirugía, penetrando el cuerpo de la realidad del mismo modo que el del espectador (Taussig, 1993: 24).

Taussig explora la relación entre la visión y el contacto: ver algo o escuchar algo es entrar en relación con ese algo, establecer un contacto. La distinción entre la copia y el contacto, así como la naturaleza de esta relación permanece oscurecida y es una fuente de imaginación. Identificación, representación, expresión, etc. son términos que dependen, o están en relación con, o son conjurados por la noción de mímesis (Taussig, pág.21). Conecta con Benjamin y su ensayo sobre el surrealismo al hablar del “inconsciente óptico”; las imágenes no solo son una producción mental, sino también se vinculan con las reacciones corporales (como por ejemplo, la risa que surge de ver las imágenes surrealistas) y este es su potencial de transformación revolucionaria (pág.23).

Lévi-Bruhl, L. 1985 [1927]. El alma primitiva. Ed. Península.
Taussig, M. 1993. Mimesis and alterity. Routledge.

las técnicas de los sentidos

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Ya de vuelta en Barcelona he pasado a limpio las anotaciones para la comunicación en el RAM  Lo visual como objeto de estudio antropológico en la era digital, y para la conferencia en el IDES, Las técnicas de los sentidos: transformaciones de la práctica antropológica. He intentado mantener su tono oral y ser fiel a su línea de exposición, añadiendo solo la bibliografía y algunos detalles. Son borradores de cosas que estamos trabajando en mediacciones, y tambien, tentativas por mi parte para pensar los sentidos desde las concepciones de Mauss sobre las técnicas del cuerpo y que me llevan de nuevo al terreno de la mediación tecnológica. En fin, las dejo ahí, espero que sean útiles tal como son, probaturas, ensayos, esbozos.

Han sido unos días fantásticos en Buenos Aires en los cuales me re-encontrado con colegas y amigas que esperaba y que  no esperaba encontrar, he tenido la oportunidad de conocer personalmente a colegas que conocía por sus escritos y actividad, he disfrutado de la compañía de jóvenes estudiantes apasionados y apasionadas por el reto de la antropología visual y de los media, y por ir más allá de las etiquetas en el desarrollo de una antropología seria, empujando sus propios  límites.

Y ahora… tengo el despacho abarrotado de urgencias que resolver… voy pàllà!

cuerpos objetos / cuerpos ausentes

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El dia 29 de Enero a las 18 de la tarde Begonya y yo presentamos la comunicación Cuerpos “hegemónicos” y cuerpos “resistentes”: el cuerpo-objeto en webs de contactos en el marco del congreso internacional El cuerpo: objeto y sujeto de las ciencias humanas y sociales, que se realiza en el CSIC de Barcelona del 28 al 31 de enero 2009. La idea surgió de comparar nuestros respectivos trabajos de campo en websites de contacto y de nuestro interés por reflexionar sobre el papel de la representación del cuerpo en la comunicación mediada por ordenador. El abstract está en mediacciones.

Patricia me comenta en otro lado la ausencia del cuerpo para los demás cuando estamos interactuando en la red, en el sentido de que la pantalla nos abstrae de la comunicación con los que están a nuestro alrededor, como si todo nuestro cuerpo estuviera ausente del entorno inmediato, volcado hacia la pantalla y vertido sobre el teclado del ordenador, en el tacto de los dedos y en la mirada cautiva. Al mismo tiempo ( o no) nuestro cuerpo en objeto-imagen está interactuando por y con nosotros, presente en nuestra relaciones mediadas y activo en la comunicación que mantenemos. No hay pues una ausencia del cuerpo en las relaciones de Internet. Al contrario, produce una cosificación del sí mismo. La imagen del cuerpo actúa como presentación de sí antes los otros ausentes y se constituye como objeto de consumo ante los ojos presentes que descubren el objeto integrándolo en la sensualidad del cuerpo enredado. En fin, no voy a seguir por esa vena patafísica!

el trabajo secreto de las palabras

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Hoy ha empezado el congreso sobre el cuerpo en las ciencias sociales y humanas, en el cual presentamos con Begonya una comunicación sobre el cuerpo en las páginas de contacto en Internet. La sesión inaugural ha sido como un viaje en el tiempo, ya que trataba sobre el cuerpo femenino en la edad media y las representaciones del cuerpo femenino en la prehistoria y en la paleoantropologia, pero no solo eso, era como si regresara a los pupitres de mi universidad. Enfrentarse a esas imágenes y a su interpretación por las dos ponentes (Milagros Rivera y Claudine Cohen) ha sido un ejercicio de imaginación retrospectiva.

En el caso de las imágenes medievales, quedan las palabras. En las representaciones prehistóricas, no. El contraste entre lo que podemos decir de ellas es enorme. No sabemos qué palabras ni qué actos acompañaban a las venus prehistóricas y a las pinturas rupestres. Las palabras que acompañan esta miniatura del libro Scivias de Hildegarda, en cambio, nos son todavía hoy accesibles…. Milagros Rivera ha dicho en un momento de su conferencia que el trabajo secreto de las palabras es dar origen a visiones, y más aún, a epifanías, a hallazgos de sentido y orden, de realidad. ¿Pero como entender desde el presente las preocupaciones de Hildegarda?

Milagros Rivera opta por que sí es posible, y lo plantea como la búsqueda de una genealogía de la libertad y del pensamiento femenino, desde un saber de los sentidos, desde una búsqueda experiencial y corpórea, aunque para ello, deba realizar una inmersión hermenéutica. Y se atreve a hacerlo, creo yo, porque tiene palabras a las que agarrarse y porque los símbolos del cristianismo todavía forman parte de la experiencia subjetiva de muchos y de muchas ( y sí, es posible una teología de la liberación!). Claudine Cohen es más prudente porque debe serlo. Solo puede recurrir a la conjetura, a la hipótesis, a la comparación con otras sociedades done se fabrican figurillas parecidas. El sentido se des-prende de la experiencia corporal y su búsqueda está relacionada con la función que tal objeto debía cubrir (culto a una diosa? culto a la fertilidad? amuleto de protección?) . A lo máximo puede examinar también las distintas interpretaciones que le han dado los y las paleoantropólogas y ver como dichas interpretaciones han variado a lo largo de la historia de la disciplina y según las ideologías. Pero, en definitiva, la figurilla de hace unos 25.000 años antes de Cristo no sabemos lo que es. No conocemos qué epifanía la hizo posible.

Josomid i jo

Gràcies, Josomid pel teu comentari sobre les identitats juganeres. Crec que les preguntes que em fas mereixen un post com a resposta, a més, t’ho vaig prometre. El que volia plantejar era precisament que identitat, subjecte i cos són elements que, en el nostre sentit comú, constitueixen la persona. En aquest sentit i com expresses tu mateix, ets una identitat a la xarxa i ets també un cos físic, que vaig tenir el plaer de conèixer quan et vaig visitar a l’exposició, el que no tinc tan clar és que siguis un subjecte. La teva subjectivitat, sospito, és una subjectivitat col·lectiva i distribuïda, potser ets com un Pinoxo que busca la seva fada padrina.

El que em resulta curiós és que en la meva proto-classificació sobre els jocs de la identitat, participes en tots ells. T’amagues darrera d’una màscara fent-te passar per un maniquí anònim, sense rostre. Simules un personatge en un metavers que has imaginat com a “real” -sense comptar amb el teu doble a Second Life- i jugues a expandir i espectacularitzar la teva identitat en diferents plataformes i xarxes socials a Internet. En aquest sentit, penso que estàs complint amb els teus objectius, ja que jugar amb la identitat és una forma pràctica de reflexionar sobre qui som i com ens construïm i ens construeixen en la xarxa i en la nostra vida quotidiana, ja que recorda que vaig intentar mantenir que Internet no és un món a part, sinó una part d’aquest món i de la nostra experiència i per tant, de la vida quotidiana de molta gent. Qui som jo? A mi també m’agradaria saber-ho! Però pel camí… fem bona parella, eh?! 🙂

yo digital: ¿moderno o postmoderno?

A vueltas con la identidad digital, parece que no hay más estudio que el de Turkle sobre el tema, y sin embargo, cuando ella escribió su “Life on screen” la experiencia de el “yo digital” todavía era una aventura exótica, una rareza, que permitía por fin, poner sobre la mesa la experiencia del “yo postmoderno” fragmentado, ubicuo, múltiple y saturado. La cuestión era antes la separación entre el “yo digital” enmascarado tras un “nick” y el “yo físico” sujeto a las convenciones sociales, y los peligros de falsedad y engaño, incluso de patologías que podía conllevar. Ahora el dilema parece ser la sobre-exposición del “yo físico” en el “yo digital” y los peligros de ser trazados y reconocidos en la red, en la publicitación ingenua de nuestra vida íntima. Tíscar apunta un artículo de La Vanguardia de Eva Dominguez en el cual plantea la “trampa” en la que hemos caído al poner en juego nuestra identidad personal y pública en la red. Cita también el blog “Yo digital“, una entrada que plantea formas de representación de la identidad a partir de las redes de interconexiones que programas como TouchGarph son capaces de trazar a partir de un tag -que pongamos por el caso, es un nombre-, pero sigue ingénuamente con la idea de un yo=un nombre=una identidad para afirmar que “mi yo digital es la suma de mi graph y mi memoria”. El “yo moderno” sigue viviendo en la era digital…

El cuerpo en Internet

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Hoy miércoles a las 19 horas me toca dar una conferència en el CSIC sobre el cuerpo en Internet dentro del cicle III Converses al Raval TAL COM SOM, TAL COM ÉREM en la Sala d’Actes de la Residència d’Investigadors de la calle Hospital, 64 (www.residencia-investigadors.es). El objetivo es hacer un poco de repaso de las ideas sobre la corporalidad en la red, empezando por la “descorporalización” de las primeras interacciones textuales en la red para pasar al uso de las imágenes corporales para la presentación de la identidad online y las nuevas formas de interacción social a través de la exhibición e intercambio de imágenes. Esta mirada tan general sobre la representación del cuerpo en Internet y su vinculación con la actuación de la identidad es una primera aproximación a la investigación que estamos realizando sobre la presentación del cuerpo en Internet como espacio público y el papel de las imágenes en la mediación de la experiencia subjetiva de la percepción de la corporalidad y en la construcción de sociabilidad en la red.

( Fotograma de la película Memento)