identidades políticas

Acabo de recibir un correo de Oscar Grillo con su nueva publicación sobre los Mapuche en red y políticas de identidad en Internet. Un buen regalo de Navidad 🙂

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los medios dicen

En El País de esta mañana he encontrado una reflexión sobre Youtube como fenómeno social. Todos somos astros en la red plantea qué valor económico pueden tener un montón de vídeos caseros y piratas colgados en la red. ¿Está pagando Google por el “contenido generado por el usuario” o por una red social de producción y consumo? Es decir, el valor económico de productos como este se contabiliza a partir del valor de los contenidos o del valor de las prácticas? El autor del artículo duda en clasidicar a los usuarios como productores culturales y prefiere utilizar el término “expresión personal” para referirse a estos contenidos. Pienso que esta terminología limita el sentido de las prácticas mediáticas en Internet y mantiene una jerarquía entre productores culturales “de verdad” -dirigidos hacia y por las industrias culturales- y productores culturales “caseros” o casi-productores, ya que producen expresiones personales o realizan autoproducciones caseras sin método ni calidad artística o profesional. Yo también en un principio había dado valor a estas producciones precisamente por ser caseras y autoproducidas, en la idea de Sol Worth de que estudiando estas producciones podría saber algo de la cultura que las crea y utiliza.

La misma idea de “alta” y “baja” cultura la encontramos en otro artículo sobre Internet esta vez en La Vanguardia. En La tele se mira en Internet, La red cambia las reglas del juego televisivo, Martín Zuriaga cita a Joan Álvarez, director de la Fundación para la Investigación del Audiovisual, que nos dice que Internet se consolida como un canal de distribución, pero “la televisión se va a mantener como la pantalla principal que permita crear los mejores conceptos, marcas y valores que circularán después por otras pantallas secundarias“. Me hace sonreir tal afirmación si valoro según mis gustos “elitistas” la mayor parte de los programas actuales de televisión. Además, por lo poco que sabemos del circuito de la cultura, lo que observamos en todo caso es una retroalimentación mútua. Es decir, la pantalla “grande” se alimenta también de las pantallas pequeñas y las industrias mediáticas ya estan viendo en Youtube una nueva mina de reclutamiento de estrellas, aunque sean fugaces, que llenen de “contenidos” las grandes pantallas y los papeles de las revistas, periódicos, magazines…

en qué piensa la rectora?

Os imagináis que cada mañana podéis consultar el parte metereològico de vuestro jefe? con qué humor se habrá levantado, cuáles son sus preocupaciones más inmediatas, qué piensa sobre la organización de vuestra empresa, cómo le fue la reunión sobre presupuestos… os imagináis que además, podéis aconsejarle que se tome el dia con calma, que los zumos de naranja van bien para el costipado o comentarle que necesitas urgentemente una nueva pantalla de ordenador, que tus ojos echan chispas?

Me gusta la idea de analizar el significado de los blogs institucionales, como el de mi rectora o de los políticos en campaña electoral… el tipo de comunicación que se establece, que según Thompson seria casi-interacción casi-simétrica, y cómo esto es recogido con humor por programas como Polònia, con el ex-president de la Generalitat escribiendo cada día en su blog…