Leyendo a Arendt: la tozudez de los hechos frente a la imaginación política

2018-02-01_215303

Hace tiempo que lo que pasa en mi país se me hace tan chocante que no puedo interpretar los hechos con la pasión por la integridad intelectual a cualquier precio que debería. Hannah Arendt nos dice que en los países que tienen gobiernos constitucionales, el campo político reconoce que, incluso en caso de conflicto, está muy interesado en la existencia de hombres y mujeres e instituciones sobre los cuales no pueda ejercer su poder; estas instituciones son principalmente la justicia, los medios de comunicación y la universidad. Nos dice: “si la prensa llegara alguna vez a convertirse en el ‘cuarto poder’ tendría que ser protegida del poder gubernamental y de la presión social incluso con mayor cuidado que el poder judicial” (p.76).  La realidad que observamos estos días es bien diferente.

En estos momentos, los hechos no se interpretan; se niegan, se inventan o se profetizan. Los medios mayoritarios son voceros del gobierno del Estado que anuncian lo que va a pasar, las decisiones que tomará la justicia, el curso que tomarán los acontecimientos. Es interesante leer las reflexiones de Arendt sobre los Documentos del Pentágono sobre la guerra del Vietnam porque analiza precisamente las maniobras del poder político para, por una parte, convencer a su población de la bondad de las acciones del gobierno para “lograr que el pueblo de Vietnam del Sur pueda determinar su futuro”…, y por otra, cuando vieron que no podían obtener una victoria clara, dirigieron sus esfuerzos hacia “convencer al enemigo que no podía ganar”. Según Arendt, este doble movimiento responde a el miedo obsesivo al impacto de la derrota sobre la reputación de los Estados Unidos y de su presidente. Los asesores del gobierno, sus think tank, mintieron a la población por culpa de un “errado patriotismo”; mintieron no tanto por su país como por la “imagen” de su país. Experimentaron con la tentación de que la realidad encajara en su teoría. Entonces, la divergencia fue total entre los hechos y las premisas, teorías e hipótesis según las cuales se tomaron las decisiones. El desprecio a la realidad era inherente a esta política y a los objetivos mismos.  Se ignoraron los crudos y tozudos hechos. Y sigue: “Los resultados de tales experimentos, cuando son llevados a cabo por quienes poseen los medios para la violencia son terribles, pero el engaño perdurable no figura entre sus logros” (p.91).

Resumiendo: “Las modernas mentiras políticas son tan grandes que exigen la reorganización de toda la estructura de los hechos -la construcción de otra realidad, por así decirlo, en la que dichas mentiras encajen sin dejar grietas, brechas ni fisuras, tal y como los hechos encajaban en su contexto original-, ¿qué es lo que impide que esos nuevos relatos, imágenes y hechos que no han ocurrido se conviertan en el sucedáneo apropiado de la realidad y de lo fáctico?” (p.62).

Me aferro a Hannah Arendt para mantener un mínimo de sentido común por el que pueda orientarme en el mundo real: “La sensación de movimiento tembloroso y vacilante de todo lo que sirve de base para nuestro sentido de la dirección es una de las experiencias más intensas y extendidas entre las personas que viven bajo un gobierno totalitario” (p.70). Respiro hondo y sigo leyendo: “Solo el futuro está abierto a la acción. (…) Los hechos se afirman a sí mismos por su tozudez, y, de manera extraña, su fragilidad se combina con una gran resilencia. En su obstinación, los hechos son superiores al poder. (…) La persuasión y la violencia pueden destruir la verdad, pero no pueden reemplazarla.” El futuro pues, no está escrito; está en la acción. Gracias, Hannah.

Arendt, Hannah. (2017). Verdad y mentira en la política. Barcelona: Página indómita.

Foto: Albert Gea, Reuters, 1 Octubre 2017, Una mujer le enseña una papeleta electoral a un agente de la Guardia Civil en Sant Julia de Ramis.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s