Al final me he decidido. Me voy a Osaka para representar al Institut Català d’Antropologia en la conferencia mundial de asociaciones de antropología del mundo, bueno, que no son todas las que están y son más de las que estan ahí representadas, pero me parece positivo establecer redes internacionales entre asociaciones de nuestra profesión y aún más tener la posibilidad de visitar Japón, aunque sea para una cortita estancia y plagada de eventos académicos que auguran largas discusiones sesudas sobre la antropología en nuestras sociedades. Poca información hay en la web de la organización World Council of Anthropological Associations así que la apunto aquí:
Second WCAA Meeting in Osaka: WCAA OSAKA 2008.
We are sure that it is going to be an important occasion for future cooperation among anthropologists and anthropological associations of the world. All the members of the Executive Secretariat of the WCAA, as well as the presidents of our member associations including AAA, EASA, ASA, CASCA, PAAA, ASnA, will attend. Leslie Aiello, the president of the Wenner-Gren Foundation for Anthropological Research, who gives us a kind financial support for this meeting, will also be present. The WCAA OSAKA 2008 will be held by the following organizations:
WCAA - World Council of Anthropological Associations
Wenner-Gren Foundation for Anthropological Research
Global Collaboration Center (GLOCOL), Osaka University
Global COE Program “A Research Base for Conflict Studies in the Humanities,” Osaka University
National Museum of Ethnology
Japanese Society of Cultural Anthropology (JASCA)
Shibusawa Fund for Ethnological Studies
Es increíble la capacidad de juego fotográfico que proporciona el edificio que Frank Gehry ha diseñado para el “Walt Disney” Concert Hall. Finalmente, Walt Disney ha conseguido que se lo asocie a la música clásica, en sintonía con la que considero una de sus mejores producciones “Fantasía” (1940). Es una construcción “Made in L.A.” al igual que la película que vimos en Tijuana dirigida por Almudena Carracedo sobre la lucha de las trabajadoras del textil en Los Angeles. Una película a lo Noemi Klein que condensa 5 años de filmación y cuya narrativa nos hace comprender y sentir en la piel la mirada ajena a partir de una cámara interactiva y participativa de cine directo y cercano. No hace falta buscar nuevas formas de representación. Lo mismo sucede con Mi vida dentro, de Lucía Gajá, un documental sobre la vida de Rosa y el porqué de su encarcelamiento inhumano en una prisión made in USA, que también pude apreciar en toda su intensidad en Tijuana. Las dos películas hablan de la injusticia, de la experiencia desgarradora de cruzar “al otro lado” cuando no tienes vuelta atrás y dejas lo que amas. Ahora estoy al “otro lado”.
Ayer me dediqué a hacer la turista en Tijuana, con Samanta y Talía de guías, vivían y amaban su ciudad, como Ivan, como Fernando… En mi vida conocí a tantos tijuanenses! Hice fotos a la mona, a los yonkes, a la alberca de Agua Caliente, el primer casino de Tijuana, hace tiempo convertido en escuela pública, y también al muro que dibuja la línea que nos separa. Más tarde, en el bar del hotel estábamos conversando con Adriana y de repente el camarero nos preguntó si nos molestaba que nos hiciera una foto… con una polaroid! Le dijimos que adelante y al poco nos mostró el papel y como lentamente iba apareciendo como por arte de magia colores y formas hasta recortar nuestro perfil. Pero… ¿cómo? el barman nos contó que era fotógrafo de profesión y que eso del bar era su hobby, y que la cámara se la compró a un cliente que necesitaba vender lo que fuera para seguir jugando a las tragaperras. Maravillosa la polaroid, un gran invento de la cultura Kodak.
Tijuana vive de noche, para quien se aventura en ella. Tijuana es música en directo, aquí y ahora. En los bares, en las calles, en las salas de baile, en las escuelas. Quizás sea parte de su identidad, quizás sea su secreto a voces, como ciudad de escape y de paso. La música expresa la vitalidad y la riqueza de la ciudad. Jamás había bailado como hoy en La Estrella. No creo que se vuelva a repetir un momento así. Mis amigos no aceptan que les diga que su ciudad me parece dura. La luna llena se refleja en los millares de luces nocturnas que pueblan las colinas. Las he visto. Las he pisado. Su polvo impregna aún mis zapatos.
Mañana será el primer día que visite la ciudad como una turista más. Quizás haga fotos, por fin. De momento, no me ha dado tiempo ni ganas. He vivido la ciudad de la mano amiga, a través de compartir la vida cotidiana del festival. Muchas horas de clase, pocas oportunidades para tomar notas. Me quedo con dos conceptos: “sonoridad onírica” y “burbuja cultural”. También con la noción de la fotografía como fetiche. Como objeto mediante el cual capturamos el genio de una ciudad y nos lo llevamos a casa. No se trata simplemente de hacer fotografías para poder decir “yo he estado ahí”, sino para poder sentir que has embotellado la ciudad y puedes llevártela contigo. La fotografía cumple con un ritual de posesión. No tenía activada la mirada de turista que busca poseer. Ni tan siquiera la mirada familiar, que busca la fijación del recuerdo. Ni la de antropóloga, que busca lo extraño. De momento, mi mirada sigue absorta. Ocupada en vivir la ciudad en mi día a día de prófuga. Una mirada saturada que no ve, solo siente. Tomo esta imagen prestada porque es una visión que reconozco en su superficie.
Preparando mi viaje a Tijuana para participar en el Borderdocs, en el cecut, y volver a ver a gente que admiro mucho como Adriana e Itzel de Yonkeart y a mi gente de California, he encontrado esta versión de Manu Chao.
Hay quien celebra Todos los Santos comiendo panellets, otros optan por Halloween y se disfrazan de zombies, y otros van de congreso, como Adolfo, que justo el 1 de noviembre ha presentado en Sussex su-nuestro paper “Media as practice: Introducing symmetry in Internet ethnographies” en el marco del workshop Digital Media: European Perspectives en Sussex, organizado por la sección Digital Culture and Communication del ECREA (European Communication Research and Education Association) y el Centre for Material Digital Culture. La foto de Adolfo reflexivo es de Frauke Behrendt en flickr. Aunque esta otra de Giota con los artefactos del etnógrafo me gusta más! La idea era reflexionar sobre la práctica etnográfica a partir del trabajo de campo de Adolfo sobre las prácticas blogger introduciendo la perspectiva de la teoría del actor-red (y su atención a la materialidad de la cultura) y el concepto de simetria, aplicado no solo a considerar un mismo tipo de explicaciones para lo social y lo tecnológico, sino tratar al mismo nivel la producción de conocimiento sobre la práctica blogger y la propia actividad de los bloggers, al mismo tiempo que nos planteamos la necesidad de preguntarnos sobre los medios por los cuales obtenemos nuestros datos, que en muchos casos, son los mismos que utilizan nuestros corresponsales o sujetos de la investigación.
Acabamos de volver de dar una vuelta por la Vancouver nocturna y de reconciliarnos con la vida off-congreso. Del congreso me quedo con una frase de Jenkis “sharing is caring”. He disfrutado del “life-blogging” de Edgar, con quien espero seguir compartiendo cervecitas y discusiones sesudas. Tomo prestadas las fotos de David Silver mientras escucho las canciones de Soren Mork Petersen, evoco la cálida amabilidad de Annette Markham y recuerdo la agradable y creativa conversación con Maria Bakardjieva, con quien matizamos la visión jenkiniana de la producción cultural, pero conservando su insitencia en la importancia del compartir. Y por esta razón, también anoto aquí la curiosa reseña de Kathleen Fitzpatrick sobre nuestra presentación, porque muestra una reflexividad inusual por parte de los organizadores y desvela que algo está vivo en la AoIR… creo que mereció la pena cruzar el charco.
Entre hoy y ayer andamos de seminario con Amparo Lasén del grupo cibersomosaguas sobre “La mediación de subjetividades e identidades a través de la telefonía móvil” y nos ha hablado sobre su investigación más reciente sobre “parejas de contrato” y sobre su anterior estudio longitudinal y comparativo sobre el uso del móvil en Londres, París y Madrid, ambas investigaciones basadas en una metodologia etnográfica, entrevistas en profundidad, y en la utilización de la imagen, tanto como método de recogida de datos como para el análisis de los aspectos gestuales, corporales, visuales y producción de imaginería como parte de las prácticas relacionadas con el uso del móvil (se podrían decir prácticas mediáticas?). Edgar planteó la conexión entre la producción de imágenes a través de la cámara móvil con la imbricación con otras prácticas sociales con las tecnologías de la imagen e Internet. Esto me recuerda que en Transforming Audiences había una comunicación sobre audiencias y móviles que debería rescatar. En definitiva, he disfrutado de las sesiones y de la interrelación entre un interesante marco teórico, una sugerente metodología y un tema, la telefonía móvil, que me quedaba lejos y que no veía como conectaba con todo lo demás (prácticas mediáticas, identidad, cuerpo, imagen, Internet,…) y que la pequeña charla con Amparo ha hecho que por fin encajaran. Y ahora a seguir…
Ya tenemos en marcha los preparativos para el XI Congreso de Antropología para septiembre del 2008 y nos han aceptado nuestra propuesta de simposio sobre la mediación tecnológica en la práctica etnográfica. La idea es abrir un espacio de reflexión metodológica en torno al uso de la tecnología digital en el trabajo de campo, ya sea una cámara de video o un blog. Lo hemos organizado con Adolfo y Daniel recogiendo nuestras propias experiencias de campo y constatando la intersección entre las tecnologías de la imagen o audio y las tecnologías de Internet en nuestro trabajo. Por eso, nuestras preguntas giran (más o menos) en torno a :
¿Cómo integramos los procesos de mediación tecnológica en nuestro objeto de estudio? ¿Cómo estudiamos las prácticas mediáticas de la gente (incluidos los llamados mass media y new media)? ¿Qué papel tiene la experiencia propia del investigador con las tecnologías que utiliza en el trabajo de campo? ¿Cómo reconfigura el uso de los dispositivos tecnológicos los procesos de recogida, tratamiento y análisis de los datos? ¿Cómo se construye, se organiza y se transmite el conocimiento antropológico a partir de la incorporación de las tecnologías digitales?
Esperamos que la gente se anime a participar y haya un buen intercambio de experiencias y de enfoques teóricos y metodológicos a partir de investigaciones en curso en el ámbito de la antropología de los media, etnografía visual o etnografía digital… pero tampoco queremos ser esclavos de las etiquetas, ya que cualquier trabajo de campo etnográfico, sea del ámbito que sea, puede o necesita incorporar la mediación tecnológica, y por tanto, aportar elementos sustantivos a este debate.
Es dificil resumir la charla-demo de Richard Rogers “Más allá de la política de hacer visibles las cosas: rastreando, excavando, raspando y mapeando temas con la web”, así que no lo voy a pretender. La idea que me quedó fue que en govcom.org están desarrollando un programa que se llama “Issue Crawler” para el análisis y visualización de redes en Internet sobre un determinado tema o problemática. Digo que fue una charla-demo porque durante la sesión nos mostró diversos ejemplos de aplicación de este programa para el estudio de los movimientos sociales en la WWW. Un caso fue el análisis de las conexiones entre webs sobre el problema de la degradación de los grandes rios. El análisis de redes había rastreado las distintas organizaciones de defensa de los ríos y comparado el resultado con la información sobre los sitios concretos dónde los problemas estaban realmente afectando a la gente. También nos enseñó como podemos combinar el Issue Crawler con otros buscadores como Google y el buscador de imágenes de Google. Este ejemplo era también muy impactante, ya que analizaba el uso de distintos términos para referirse al muro israelí (muro de la separación, muro del apartheit, valla de seguridad, etc.) el análisis muestra el uso de estos términos en distintas webs palestinas, israelís y del mundo de habla inglesa para mostrar visualmente cuales son los términos compartidos y excluyentes (solo dos webs israelís lo llaman “valla de seguridad”). Otro ejemplo, esta vez muy curioso y divertido (aunque el tema de la caridad es muy serio) partía de una pregunta: “Qué le passa a un problema cuando lo hacen suyo las celebridades? Y se trataba de utilzar el sistema de visibilización de tags para vivibilzar los temas que acaparan las campañas de beneficencia en las que participan o lideran directamente famosos. El resultado se había reflejado en un videoclip realizado a base de mash-ups de videos existentes en YouTube. El mensaje final era algo así como ante la idea de la deslocalización y la desmaterialización: la venganza de la geografía. Imagino que esta venganza se produce a un doble nivel: primero, la necesidad de basar los problemas en los lugares en los que suceden y cómo el análisis de redes en Internet nos lleva de vuelta a la geografía. El segundo, quizás se refiere a la fascinación que ejercen los mapas y topografías como instrumento para visibilizar relaciones y conexiones, no necesariamente geográficas. Los mapas son un sistema de condensación y empaquetado de información que nos ayudan a traducir palabras y relaciones entre palabras en localizaciones y distancias entre localizaciones.
Para ver la peli-demo de como funciona Issue Crawler en el primer ejemplo ir a esta pàgina!