ojo fantasma
Octubre 25, 2007Me ha interesado especialmente el artículo del País que nos ha remitido Adolfo sobre el fotógrafo que da la cámara a sus modelos… Es curioso el juego de miradas que se puede establecer entre un fotógrafo y sus modelos, puesto que no se trata de un “hazlo tu misma” (”Do it yourself” es el título de la publicación que ha resultado de la operación) sino de un “hazlo para mi”. La idea, dice Uwe Ommer, le vino de ver las fotos que la gente (las chicas?) se hacen con sus cámaras de teléfono y les propuso darles a ellas la cámara para que se fotografiasen, “solo” aconsejándolas en el ángulo y la luz. Lo más chocante de las declaraciones de este fotógrafo desprendido es que se sorprenda de que las modelos sigan posando como si hubiera “un ojo fantasma” que las guiara en sus elecciones fotográficas, una mirada a la que parece que no pueden escapar. Pero es que también hay que tener en cuenta la relación que establecen con el fotógrafo a través de su ojo delegado (la cámara), y hay que entender esas fotos no como “auto-retratos” ensimismados, sino a partir del juego que establecen las modelos con su fotógrafo, relación mediada a través de la cámara-objeto y las convenciones fotográficas de su profesión. No es pues que ellas pretendan escapar de una mirada “voyeur”, sino que ésta alcanza su máxima expresión en la complicidad que crea la cámara con la que acepta auto-representarse para ser mirada. El autor propone a las modelos un juego de representación en el que ellas se retraten para él, un juego que sin duda genera un divertido y atrevido diálogo fotográfico. Pero luego se esconde y pretende que las fotos las han hecho “ellas mismas”, com han querido, sin su intervención. Lo que no dice el fotógrafo es que ha dejado a su ojo fantasma de guardia. Este detalle es importante para comprender el sentido de las fotografías y el sentido de los experimentos participativos.

Publicado por Elisenda