

Acabamos de volver de dar una vuelta por la Vancouver nocturna y de reconciliarnos con la vida off-congreso. Del congreso me quedo con una frase de Jenkis “sharing is caring”. He disfrutado del “life-blogging” de Edgar, con quien espero seguir compartiendo cervecitas y discusiones sesudas. Tomo prestadas las fotos de David Silver mientras escucho las canciones de Soren Mork Petersen, evoco la cálida amabilidad de Annette Markham y recuerdo la agradable y creativa conversación con Maria Bakardjieva, con quien matizamos la visión jenkiniana de la producción cultural, pero conservando su insitencia en la importancia del compartir. Y por esta razón, también anoto aquí la curiosa reseña de Kathleen Fitzpatrick sobre nuestra presentación, porque muestra una reflexividad inusual por parte de los organizadores y desvela que algo está vivo en la AoIR… creo que mereció la pena cruzar el charco.

