TIC medieval

Mayo 29, 2007

Ah! Se me olvidaba! Bruce Mason abrió la sesión con un video muy interesante sobre las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación en la Alta Edad Media Europea, como los usuarios aprendía a utilizar estos nuevos medios  y como funcionaba la cuestión de la asistencia técnica…  incluso ya se ofrecían los servicios de un técnico a domicilio para casos desesperados!


etnografias digitales

Mayo 27, 2007

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Prácticamente toda la semana pasada en Cardiff, en el workshop sobre metodologias digitales para la investigación cualitativa del programa EUROQUAL. Una de las presentaciones era de Bruce Mason “del hipermedia a la etnografia digital”. Su propuesta es explorar las formas en que puede vehicularse el conocimiento etnográfico, es decir, como podemos utilizar las tecnologías digitales para hacer etnografia. Estas tecnologías incluyen desde la cámara de fotos digital, la cámara de video (idem) y las páginas web. Diría que su foco está en la re-presentación, más que en la producción de conocimiento, y utiliza el adjetivo “digital” para hacer referencia a las etnografías que se publican online, y no tanto a la investigación cualitativa online, es decir, aquella que tiene un fuerte componente de investigación que transcurre en la red. Me explicaré. Hay tres formas de entender eso de la “etnografia digital”:

1) La utilización de tecnologias digitales para la producción y difusión de conocimiento antropológico. La red se utiliza como punto de llegada, pero la investigación es exclusivamente offline. Es el ejemplo que puso Mason sobre la etnografía que está llevando a cabo en el museo de la ciencia (no me acuerdo de la ciudad). Las técnicas de registro inclyen el cuaderno de notas, la cámara digital (de fotos y de video), el registro digital en audio de las entrevistas… y todo ello es expuesto y presentado en formato web.

2) La utilización de Internet para conseguir datos sobre temas que nos interesan. Se trata de “trasponer” o adaptar a la comunicación mediada por ordenador las técnicas de la entrevista, el focus group o el cuestionario para indagar sobre temas de lo más diversos, como la afición a la jardinería, la intención de voto o las percepciones de los pacientes sobre como funciona la seguridad social (aunque puede incluir enquesta de usos sobre Internet, o adicción a los videojuegos por ejemplo) .

3) La investigación que incluye las prácticas digitales de los sujetos investigados, por decirlo de algún modo. Este tipo de etnografías digitales se diferencia de las anteriores en que parte del trabajo etnográfico se desarrolla en la red y se ocupa también de como la gente usa este medio para sus propios fines y tareas. Dentro de este tipo de etnografías cabrían las “típicamente” digitales, como el estudio de una comunidad virtual, de un entorno como Second Life o de las prácticas al rededor de Youtube. Pero también cabrían otras etnografías que tubieran en cuenta las prácticas online de los sujetos de estudio. Por ejemplo, Si estudiamos el activismo de un colectivo como el mapuche, no podemos obviar cómo integran el uso de Internet en sus estrategías políticas o en la forma de organizarse. Si estudiamos un fenomeno relacionado con la immigración, no podemos olvidar el papel que juegan las nuevas tecnologías de la comunicación en el manetnimiento de vínculos sociales, etc. Es decir, en este caso, las TIC no son solo un medio que utiliza el etnógrafo, sino un medio que utilizan también sus sujetos de estudio y, por tanto, este medio es parte del objeto de estudio, no solo un vehículo de difusión, sino el “campo” donde se desarrolla parte de la investigación. (¿Cabrían aquí también los análisis sobre la representación en webs de determinados “temas”?).

La presentación de Mason solo hizo referencia al primer tipo. Ahora bien, en los tres tipos se necesita un aprendizaje de los medios que se utilizan y esto implica que el etnógrafo no solo debe escribir, sino tomar fotos, hacer videos, saber editar, saber intervenir en un foro, conocer los rudimentos de elaboración de una página web, etc. etc. Esto requiere la formación en estas nuevas utilidades y además reflexionar sobre su uso social y en cómo la gente a su vez, las utiliza, y para qué. Una reflexión final es que todo esto hay que incorporarlo en las habilidades de un científico social, pero también que la investigación es cada vez más una tarea de equipo.


imágenes operativas

Mayo 21, 2007

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Noche blanca en el MACBA, entrada gratuita a parte de la coleción. Me ha impresionado el trabajo de Harum Farocki, Eye/Machine (2001). Es una reflexión texto-audio-visual a doble pantalla sobre el uso de las tecnologías de la imagen para realizar cosas como dirigir un misil a su objetivo o guiar un catéter hasta el corazón, y el desarrollo de la visión en las máquinas inteligentes, por ejemplo, para moverse en el espacio, abrir un cajón, coger una pieza y transportarla. Es interesante el comentario que sobre esta obra encontramos en blogs&docs desde una perspectiva crítica a lo que supone el ojo-máquina como dispositivo tecnológico deshumanizante. Sin embargo, y estando de acuerdo de que el efecto de la obra en el espectador es perturbador, me ha impresionado por forzarme a recordar que las representaciones son “instrumentos” del conocimiento y sirven “para hacer cosas” muy precisas, que las imágenes son “operativas”, como nos indica el propio autor. Desde esta perspectiva, una imagen cinematográfica es muy distinta y no lo es tanto de la representación de la trayectoria que un misil debe trazar.


prácticas mediáticas y fetichismo

Mayo 19, 2007

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La práctica de la fotografia no ha cambiado con la popularización de la imagen digital, sino que se ha extendido de un modo febril, ampliando el espectro de lo fotografiable y su rango de exhibición en conexión con otros dispositivos de archivo y de intercambio en Internet. La fotografia personal ya no es solo una práctica de la memoria o la práctica testimonial de haber estado ahí, sino una práctica que se extiende a la actuación de la identidad, al jugueteo con lo nímio, y que se piensa más allá del album familiar, rompiendo el circuito establecido entre lo doméstico, el aficionado amateur o el fotógrafo profesional. Si se hacen fotos para el album familiar, esta práctica compulsiva se ha extendido a otros dispositivos como el blog. Internet proporciona otras formas de compartir, de usar la imagen, y abre la audiencia de un modo inesperado para sus gentes. Aquí estoy, como le prometí a Edgar, en la playa de la Barceloneta con Laporta. Casualidades del destino que hizo que el presidente del Barça estuviera ahí en el mismo momento en que íbamos a la playa y, por un impulso fetichista y juguetón, decidí hacer lo que hacía tanta gente: pedirle una imagen, como quien pide un autógrafo en una servilleta de papel, con la intención perversa de causar la envidia y admiración de mis hijos, y ahora, exhibir mi pequeño trofeo, quizás para horror de algunos y goce de otros. ¿Es inmoral? ¿Banal? ¿Hay gente que hace lo mismo que yo? ¿Cuáles son sus sentidos?


una mirada que busca mirar

Mayo 17, 2007

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Bueno, ya está, ya se hizo la presentación de “La búsqueda de una mirada”. La verdad es que me emocioné y quiero plasmar aquí mi propia crónica personal e intransferible. En la presentación me sentí acompañada por Verena Stolcke, presidenta de l’ICA y una gran persona, cuya fuerza e impulso nos obliga a seguir adelante. Gràcias a Dolors Comas, que se acordaba de mis primeros tientos antropológicos por el camino de la imagen. Me gustó lo que dijo sobre que al leer el libro no podía evitar “mirar doble”, tener presente las dos perspectivas de la antropologia visual: la imagen como método y como objeto de estudio; como práctica antropológica y como una mirada interesada hacia las políticas de la representación, que tanto contribuyen a construir nuestra vida común y a perpetrar nuestros conflictos. Sí, pensaba mientras hablaba, que cada uno de nosotros “inventa” y “crea” su campo, su objeto de estudio. A mí me costó, pero ahora ya no me siento como una pionera abriendo brecha, sino que pienso más en el “networking”, en encontrarnos y compartir. Por suerte el universo de la antropología visual se expande y se transforma, y ahora, con Internet, pienso que será mucho más fácil la distribución del conocimiento audiovisual, que era el gran problema del cine etnográfico, no sólo su pequeña audiencia, sino sus limitadas vías de distribución.

Me gustó a a Jordi Grau le gustara el título del libro. Reconozco que me costó atreverme a usarlo, pero que sus resonancias fueron más fuertes que yo y así salío. Recuerdo cuando empecé el proyecto de mi tesis doctoral, que ahora, después de más de 10 años que se terminó, siento que finaliza. Tenia una frase para empezar, así, en la página en blanco que abre los trabajos y después de la dedicatoria, que inspirada por la lectura de Foucault decía algo como: “Una mirada nunca es inocente, busca mirar atrapada en las relaciones de poder y….”. Pompeu Casanovas me dijo, quita eso del poder, del género, y todas esas cosas, y deja la mirada limpia, como “una mirada que busca mirar”. Y así quedó y esa búsqueda de una mirada me ha seguido desde entonces.

De Josep Maria Català me hizo gracia que recordara la primera vez que me vió dar clases en el Master de Documental Creativo y mi obsesión por desplegar sobre la mesa los libros sobre antropología visual y cine etnográfico que llevaba conmigo, como parte de mi “escenografía” docente. Sí, quería mostrar a los estudiantes la materialidad de la mirada. Que la antropología visual era algo que “existía” y que no me lo inventaba yo. Entonces no existía Amazon, y la distribución de libros tan específicos y sin traducción, era realmente difícil. Así, los estudiantes podían ojear sus hojas y ver qué les podía interesar. Además, me gustaba rodearme de mis fetiches. Y aún lo hago.

Agradezco a todas las personas que vinieron su co-presencia. En estos eventos siempre tienes miedo de que no venga nadie, que todo el mundo está muy ocupado y que una presentación suele ser algo aburrido. Espero que les resultara agradable haber venido, aunque no hubo copa de cava, ni libros, ni nada. No sé que dirá mi maestro blogger sobre este post tan personal, pero agradezco que estuviera allí, y lo mismo digo de mi anti-pasti preferido. Contar con la mirada de Ulises fue una delicia (nunca mejor dicho) y con los colegas de la UOC y con amigos que no veía hacía tiempo, y con mis estudiantes, que espero que, como dice la canción de Lluís Llach, vayan siempre más lejos y tracen sus propios mapas y rutas, y que se acuerden de compartir sus hallazgos.


interfaces etnográficas

Mayo 13, 2007

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Durante tres días, tres, hemos estado discutiendo sobre formas de investigar aquello que tiene que ver con las prácticas de Internet. Primero fueron los objetos y la naturaleza cambiante de las relaciones mediadas por ordenador, la idea de que era posible la emergencia de una cultura autónoma onlilne, de que las nuevas formas de comunicación implicaban nuevas formaciones sociales, nuevas experiencias subjetivas, nuevas formas de jugar con nuestras maltrechas identidades. Luego fueron los usos y sus contextos online y offline, la imposibilidad de una cultura al margen y las interferencias entre ambos mundos que estaban en este y la comprobación o constatación que para la mayoría de nosotros, la experiencia de “estar conectados” es la misma que la de estar tumbados en el sofá, una misma y última (paramount) realidad. Así que luego vinieron las prácticas. Las prácticas son sencillas, no se dejan teorizar facilmente, pero tampoco nos obligan a ello y nos permiten pensar/experimentar el campo de una forma más libre y menos pesada. Las prácticas son significativas cuando nos detenemos en ellas. Un concepto que hemos manejado estos días de seminario ha sido el de co-presencia como forma de “estar en el campo” y este concepto no hace diferencia si esta co-presencia se establece cara a cara, por teléfono o a través de un blog. Son distintas interfaces de comunicación con la gente con la cual moldeamos nuestro “objeto de estudio”.  Otro concepto que nos propuso Anne Beaulieu, con quien tuvimos el placer de conversar, fue el de “mediación” y el de “etnografia mediada” para hacer referència a la etnografia a través de y en Internet, un poco por buscar otros adjetivos más certeros y menos equívocos que el de “virtual”.  La etnografia mediada se realiza entonces utilizando mediaciones tecnológicas como pudiera ser Internet o una cámara de video. Sin embargo, sospecho que no es lo mismo. El modo de comunicarnos a través de Internet implica la construcción de una superficie de representación, una interfaz que nos “conecta” y permite construir la co-presencia en este medio. Esta representación actua como un delegado nuestro en Internet que nos permite comunicarnos con otros delegados, que nos conecta a otras interfaces, a otras superficies de mediación creadas por otros usuarios y así, nos comunicamos de blog a blog, de mensaje en mensaje, de inscripción en inscripción, de link a link. No sé si la metáfora de la interfaz puede resultar poductiva, pero de momento me parece sugerente.